Ya iniciamos nuestro último semestre de clases teóricas y estamos a días de enfrentarnos a nuestra primera práctica en la cual pondremos a prueba los conocimiento que hemos adquirido no sólo en la universidad, sino a lo largo de nuestra etapa como estudiantes, porque como todos sabemos en la universidad no sólo se prepara a los estudiantes de pedagogía para salir al campo laboral, sino que adquirimos algunos conocimientos que jamás enseñaremos en los niveles para los cuales nos estamos preparando.
Lo anterior, radica en una preocupación nuestra e individual por conocer y aprender investigando lo que concierne a nuestra labor pedagógica en el aula, por lo que incluso debemos remontarnos a nuestra etapa como estudiantes de educación básica y media para recordar ya sea la forma como fuimos educados, sacar del baúl de los recuerdos nuestros cuadernos y extraer lo que nos interese para luego poder aplicarlo en la sala de clases, rescatar lo que nos motivaba a aprender, pensar en cómo lo hacía ese profesor que tanto nos gustaba su clase, a lo mejor tratar de no hacer lo que nosotros encontrábamos que no servía para que los alumnos aprendieran, etc. Y así lograr que nuestros estudiantes comprendan y se motiven con mayor facilidad.
Respecto a este ramo denominado “Didáctica del álgebra y la geometría”, debo reconocer que tengo bastantes expectativas, en primer lugar porque estamos exponiendo y viendo los errores que cometemos, además que nos vamos familiarizando con ese puesto que según algunos profesores con bastante experiencia es un poco ingrato. Acabamos de crear una situación didáctica relacionada con regularidades que podemos observar en el área, perímetro y volumen de ciertos cuerpos geométricos que probablemente haciéndole ciertos cambios nos va a servir para aplicarla en el aula e intercambiar con los trabajos de los demás compañeros, de pronto me percato de detalles no menores por supuesto que a lo mejor en otro momento los hubiese pasado por alto, pero ahora siento que son muy importantes, por ejemplo, explicar porqué existe la simplificación para una fracción y no para un sumando en el numerador o dar a conocer las distintas formas de la utilización del signo “ = ” ( como conector, relacionador, etc. ).
Una de las primeras clases, analizamos un texto que lleva por título “Lenguaje algebraico y comprensión matemática”, el que en primera instancia hace alusión a las dificultades que acarrea en la enseñanza y aprendizaje de las matemáticas el lenguaje, porque a pesar que la matemática tiene su propio lenguaje, hay muchas palabras que utilizamos en nuestro lenguaje ordinario, pero que tienen un significado propio cuando las utilizamos en matemática. Aunque de algunas palabras del lenguaje matemático, yo como profesora más que ver un problema en el hecho de que se escriban iguales, sacaría provecho de su relación existente con el lenguaje cotidiano, por ejemplo, la palabra distancia en matemática hace referencia a la longitud del segmento de recta que tiene por extremos A y B, y en el lenguaje común es la longitud entre dos puntos de referencia, entonces existe cierta similitud que a lo mejor el alumno, no lo entendió en un contexto pero si en el otro y a fin de cuentas puede servirle para ambos y dejaría de ser un problema. Entonces me gustaría que algún lector opinara acerca de lo que acabo de mencionar, porque puede que esté equivocada y esto puede llevar al alumno a un error difícil de erradicar o a lo mejor es interesante mi punto de vista.
Lo anterior, radica en una preocupación nuestra e individual por conocer y aprender investigando lo que concierne a nuestra labor pedagógica en el aula, por lo que incluso debemos remontarnos a nuestra etapa como estudiantes de educación básica y media para recordar ya sea la forma como fuimos educados, sacar del baúl de los recuerdos nuestros cuadernos y extraer lo que nos interese para luego poder aplicarlo en la sala de clases, rescatar lo que nos motivaba a aprender, pensar en cómo lo hacía ese profesor que tanto nos gustaba su clase, a lo mejor tratar de no hacer lo que nosotros encontrábamos que no servía para que los alumnos aprendieran, etc. Y así lograr que nuestros estudiantes comprendan y se motiven con mayor facilidad.
Respecto a este ramo denominado “Didáctica del álgebra y la geometría”, debo reconocer que tengo bastantes expectativas, en primer lugar porque estamos exponiendo y viendo los errores que cometemos, además que nos vamos familiarizando con ese puesto que según algunos profesores con bastante experiencia es un poco ingrato. Acabamos de crear una situación didáctica relacionada con regularidades que podemos observar en el área, perímetro y volumen de ciertos cuerpos geométricos que probablemente haciéndole ciertos cambios nos va a servir para aplicarla en el aula e intercambiar con los trabajos de los demás compañeros, de pronto me percato de detalles no menores por supuesto que a lo mejor en otro momento los hubiese pasado por alto, pero ahora siento que son muy importantes, por ejemplo, explicar porqué existe la simplificación para una fracción y no para un sumando en el numerador o dar a conocer las distintas formas de la utilización del signo “ = ” ( como conector, relacionador, etc. ).
Una de las primeras clases, analizamos un texto que lleva por título “Lenguaje algebraico y comprensión matemática”, el que en primera instancia hace alusión a las dificultades que acarrea en la enseñanza y aprendizaje de las matemáticas el lenguaje, porque a pesar que la matemática tiene su propio lenguaje, hay muchas palabras que utilizamos en nuestro lenguaje ordinario, pero que tienen un significado propio cuando las utilizamos en matemática. Aunque de algunas palabras del lenguaje matemático, yo como profesora más que ver un problema en el hecho de que se escriban iguales, sacaría provecho de su relación existente con el lenguaje cotidiano, por ejemplo, la palabra distancia en matemática hace referencia a la longitud del segmento de recta que tiene por extremos A y B, y en el lenguaje común es la longitud entre dos puntos de referencia, entonces existe cierta similitud que a lo mejor el alumno, no lo entendió en un contexto pero si en el otro y a fin de cuentas puede servirle para ambos y dejaría de ser un problema. Entonces me gustaría que algún lector opinara acerca de lo que acabo de mencionar, porque puede que esté equivocada y esto puede llevar al alumno a un error difícil de erradicar o a lo mejor es interesante mi punto de vista.
En otros cursos concernientes a didáctica hemos analizado los errores que cometen los alumnos a la hora de utilizar una notación formal en matemática y que probablemente a nosotros también nos sucedió y nos sucede aún pero nunca antes le dimos importancia y el texto mencionado anteriormente hace alusión a estos errores y es muy importante no pasar por alto notaciones erróneas como por ejemplo a x a = 2 a ó sen2x = 2 senx que pueden llevar al alumno a cometer errores en su proceso de enseñanza y aprendizaje que tal vez nunca pueda mejorar y en nosotros es fácil ver estas equivocaciones que cometemos y que gracias al estudio hemos podido superar algunas,pero qué sucede con aquellas personas que no continuaron estudios superiores y que sí necesitan de ciertas operaciones matemáticas en su vida diaria, ¿quién le servirá de guía para erradicar ese error?, entonces para nosotros es interesante poner atención en esos detallitos que aunque pequeños, hacen la diferencia sobre todo al momento de utilizarlos en la vida cotidiana.